OAXACA DE JUÁREZ, OAX. — Lo que el discurso oficialista ha intentado vender como un proyecto de "transformación" y "moralidad pública" ha sufrido un durísimo golpe contra la realidad. La mañana de este miércoles 26 de agosto de 2026, elementos de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) ejecutaron en Ciudad Judicial la detención del Síndico Segundo Municipal de Oaxaca de Juárez, Ricardo Ramírez Pérez, conocido en el ámbito local bajo el alias de "El Duck".
De acuerdo con los reportes oficiales del Registro Nacional de Detenciones, el servidor público municipal fue aprehendido por agentes de la Fiscalía de Alto Impacto e ingresado a la Unidad Especializada de Robo de Vehículos por su presunta participación en el delito de robo de maquinaria y unidades de motor.
La doble moral de la 4T al descubierto
Para la corriente del pensamiento conservador y la nueva derecha, esta captura no representa un "hecho aislado", sino el síntoma visible de un modelo de gobierno que, bajo el velo del populismo, ha abierto las puertas de la administración pública a perfiles con antecedentes de confrontación violenta y presuntas ligas con el crimen organizado.
Ramírez Pérez, ampliamente identificado en los círculos universitarios y políticos de la entidad como un operador de grupos de choque (los llamados "porros" de la UABJO), escaló en la estructura del poder local amparado por el paraguas electoral de la "Cuarta Transformación". Hoy, su aprehensión pone en evidencia tres fallas estructurales del modelo oficialista:
Simulación en la Lucha contra la Corrupción: Mientras en el discurso centralista de la 4T se presume una supuesta purga institucional, en la gestión local los espacios de impartición de justicia y gobernabilidad municipal quedaron encomendados a cuadros acusados de actividades ilícitas.
Cooptación e Impunidad: La llegada al poder de liderazgos formados en el sometimiento violento y la informalidad deja al descubierto la falta de filtros éticos de la autodenominada transformación al momento de seleccionar a sus candidatos y funcionarios.
Degradación del Estado de Derecho: El nombramiento y posterior captura de una figura encargada legalmente de vigilar el patrimonio municipal (la Sindicatura) quebranta la confianza en las instituciones republicanas y debilita la certidumbre jurídica que requieren los ciudadanos.
Reacción tibia del Ayuntamiento y exigencia de garantías
Tras confirmarse la captura, el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez emitió una escueta postura apelando a la "continuidad de los servicios" y al respeto del debido proceso.
Sin embargo, para los sectores críticos y defensores de las libertades civiles y la propiedad privada, la respuesta institucional resulta insuficiente.
Desde la perspectiva del libre mercado, la transparencia y el imperio de la ley, la detención de "El Duck" debe marcar el fin del pacto de impunidad. La ciudadanía oaxaqueña exige el esclarecimiento completo de las carpetas de investigación, el deslinde de responsabilidades de las cúpulas edilicias que respaldaron su nombramiento y la restauración de un gobierno basado en la meritocracia, la ley y la verdadera rendición de cuentas.