OAXACA DE JUÁREZ, Oax. — La violencia sacudió nuevamente al sector comercial de la capital oaxaqueña tras el homicidio de Jesús A. C., conocido popularmente como “El Chuy”, y su esposa Rosalba, quienes fueron atacados a balazos la noche del sábado 3 de octubre de 2026. De acuerdo con las primeras hipótesis periodísticas y denuncias ciudadanas, las principales líneas de investigación perfilan el extorsivo “cobro de piso” por parte de grupos del crimen organizado que operan en el Centro Histórico de la ciudad.
El ataque armado ocurrió alrededor de las 22:00 horas sobre la calle Fresnos, en la colonia Ejidal de la agencia municipal de San Martín Mexicapan. La pareja, que solía desplazarse cotidianamente desde su domicilio hacia el centro de la capital para expender sus productos, fue interceptada por sujetos armados cuando regresaba de su jornada laboral. Los agresores dispararon de manera directa en múltiples ocasiones y se dieron a la fuga.
Pese a la pronta llegada de paramédicos tras las llamadas de auxilio de los vecinos, se confirmó que ni Jesús ni Rosalba contaban con signos vitales debido a la gravedad de los disparos recibidos.
CRECE LA HIPÓTESIS DEL COBRO DE PISO Y LAEXTORSIÓN EN EL CENTRO
Fuentes locales y comerciantes de la zona del Centro Histórico señalaron que en semanas recientes se ha intensificado la presencia de células delictivas dedicadas a la extorsión y exigencia de cuotas a pequeños y medianos comerciantes. Según reportes preliminares, el doble homicidio respondería a una negativa de los comerciantes a ceder a las presiones del crimen organizado que opera en la zona del centro oaxaqueño.
Elementos del Instituto de Servicios Periciales y de la Agencia Estatal de Investigaciones acordonaron el sitio y recolectaron los indicios balísticos, mientras que la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) aperturó la carpeta de investigación correspondiente por los delitos de homicidio y feminicidio.
Jesús “El Chuy” y Rosalba eran figuras ampliamente conocidas y apreciadas por los habitantes de Oaxaca de Juárez, habiendo construido su emprendimiento desde un modesto triciclo hasta convertirse en un referente gastronómico popular. El trágico suceso ha desatado una ola de indignación y exigencias de justicia hacia las autoridades municipales y estatales para frenar la delincuencia organizada que azota al comercio local.